Cookies:

Esta página web requiere el uso de cookies para mejorar la página y su experiencia. Al continuar navegando por este sitio web, está de acuerdo en aceptar nuestro uso de las cookies . Si quiere más información y/o si no quiere que se utilicen cookies mientras visita este sitio web, puede modificar los ajustes de su navegador o puede visitar nuestra página sobre privacidad en Internet.

Toggle navigation

En la atrofia muscular espinal, hay una pérdida de células importantes en la médula espinal, llamadas neuronas motoras, que son esenciales para el control del movimiento y la fuerza muscular. Estas neuronas motoras regulan la actividad muscular enviando señales desde el sistema nervioso central (SNC), que es la parte del sistema nervioso que incluye el cerebro y la médula espinal.

La pérdida de neuronas motoras funcionales da lugar a una progresiva debilidad y atrofia muscular (la disminución gradual de la masa y de la fuerza de los músculos), a medida que los músculos dejan de recibir señales del SNC.

Al contrario que en muchas otras enfermedades neuromusculares raras, se conoce claramente la causa genética específica de la atrofia muscular espinal.

¿Qué causa la atrofia muscular espinal?

La atrofia muscular espinal es causada por una mutación en el gen de supervivencia de las neuronas motoras 1 (SMN1). Este gen es responsable de la producción de la proteína de supervivencia de las neuronas motoras (SMN), que mantiene la salud y la función normal de las neuronas motoras. En las personas con atrofia muscular espinal, ambas copias del gen SMN1 están mutadas, lo que da lugar a la disminución de la proteína SMN. Sin un nivel adecuado de proteína SMN, las neuronas motoras de la médula espinal se pierden, impidiendo que los músculos reciban las señales correctas desde el cerebro.

La degeneración de las neuronas motoras causa a la disminución gradual de la masa y la fuerza de los músculos (atrofia).

Solamente con fines ilustrativos.

¿Qué significa la atrofia muscular espinal para un niño?

Cada niño con atrofia muscular espinal se ve afectado de forma diferente y es importante tener en cuenta que los síntomas pueden variar enormemente en función de la edad de inicio y de la gravedad de la enfermedad. Los niños pueden experimentar debilidad muscular progresiva en los músculos más cercanos al centro del cuerpo, como los hombros, muslos y pelvis. Estos músculos permiten actividades como gatear, caminar, sentarse y controlar el movimiento de la cabeza. También pueden verse afectadas la respiración y la deglución.

La atrofia muscular espinal no afecta a las neuronas responsables de la cognición, que es el proceso mental por el que adquirimos conocimiento y comprensión a través del pensamiento, la experiencia y los sentidos. Según un estudio, los niños y adolescentes con atrofia muscular espinal tienen una inteligencia normal, con coeficientes intelectuales dentro del rango habitual. Las pruebas de inteligencia, cognitivas y conductuales pueden ayudar a evitar que los niños en edad escolar se aburran, se sientan desafiados o se sientan frustrados.

¿Qué debería saber sobre el gen SMN2?

Todos los individuos con atrofia muscular espinal tienen al menos un “gen de reserva”, conocido como SMN2. El gen SMN2 tiene una estructura similar a la de SMN1, pero solamente una pequeña proporción (10 %) de la proteína SMN que produce es totalmente funcional. Este bajo nivel de proteína SMN no es lo suficientemente efectivo para mantener la supervivencia de las neuronas motoras en el SNC.

El número de genes SMN2 puede variar, y un número mayor de copias de SMN2 se asocia a unos síntomas menos graves de la atrofia muscular espinal. No obstante, la enfermedad tiene un amplio rango de síntomas y es difícil predecir su gravedad basándose únicamente en el número de copias de SMN2. Por lo tanto, los expertos recomiendan que las decisiones de cuidado se realicen basándose en la capacidad funcional del niño y no únicamente en el número de copias de SMN2.

El descubrimiento de este gen de reserva proporciona una oportunidad única para el desarrollo de terapias potenciales que pueden ayudar a que el gen SMN2 produzca más proteína SMN.

¿Cómo se hereda la atrofia muscular espinal?

La atrofia muscular espinal es una enfermedad autosómica recesiva, lo que significa que para que un niño padezca la enfermedad, tiene que heredar un gen SMN1 mutado de cada progenitor. Si un niño hereda solamente un gen SMN1 mutado, es considerado un “portador”, pero normalmente no tiene síntomas de atrofia muscular espinal.

Si tiene historial familiar de atrofia muscular espinal, sus posibilidades de ser portador son más elevadas que la media. Al tomar decisiones sobre la reproducción, puede ser útil consultar con su médico para saber qué mutaciones son frecuentes en su familia. Una vez que conozca sus mutaciones familiares, puede determinarse qué prueba es adecuada para su situación:

  • Si sus mutaciones familiares son ausencia de SMN1, el análisis del número de copias puede ser adecuado para usted
  • Si sus mutaciones familiares incluyen un cambio más sutil en el gen, su médico y laboratorio pueden decidir si es posible realizar un análisis para buscar ese cambio específico

Si no es posible obtener información sobre sus mutaciones familiares, puede realizarse un análisis del número de copias de todas formas. Su probabilidad de ser portador (antes de realizar el análisis) se calculará basándose en su historial familiar. Si sus resultados son normales, su probabilidad de ser portador puede ser menor.

Muchos laboratorios y hospitales ofrecen un cribado de portadores para determinar si uno o los dos progenitores son portadores del gen SMN1 mutado. Esto puede proporcionar a los individuos y a las familias información sobre el riesgo de dar a luz un niño con atrofia muscular espinal. Un consejero médico genético está preparado para explicar a las familias la información sobre los riesgos, análisis y diagnósticos genéticos de forma que sea sencilla y comprensible.

Conozca el papel de un consejero médico genético aquí

* Adaptado de Arkblad et al., 2009; Jedrzejowska et al., 2010; Prior, 2010; Sugarman et al., 2012; Ogino et al., 2004; Norwood et al., 2009; Jones et al., 2015.1,2

REFERENCIAS

1. Lunn MR, Wang CH. Spinal muscular atrophy. Lancet. 2008;371(9630):2120-2133. 2. Wang CH, et al. Consensus statement for standard of care in spinal muscular atrophy. J Child Neurol. 2007;22(8):1027-1049. 3. National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Motor Neuron Disease Fact Sheet. 2012. Available at: https://www.ninds.nih.gov/Disorders/Patient-Caregiver-Education/Fact-Sheets/Motor-Neuron-Diseases-Fact-Sheet. Accessed January 9, 2017. 4. Genetics Home Reference. SMN1 gene. 2012. Available at: https://ghr.nlm.nih.gov/gene/SMN1. Accessed January 9, 2017. 5. Genetics Home Reference. SMN2 gene. 2012. Available at: https://ghr.nlm.nih.gov/gene/SMN2. Accessed January 9, 2017. 6. Jones et al. Systematic review of incidence and prevalence of spinal muscular atrophy (SMA). European Journal of Paediatric Neurology. 2015;19(supp. 1):S64–S65. 7. Finkel R, et al. 209th ENMC International Workshop: Outcome Measures and Clinical Trial Readiness in Spinal Muscular Atrophy 7-9 November 2014, Heemskerk, The Netherlands. Neuromuscul Disord. 2015;25(7):593-602. 8. Cure SMA. At School. 2016. Available at: http://www.curesma.org/support-care/living-with-SMA/daily-life/at-school/. Accessed January 9, 2017. 9. National Organization for Rare Disorders. Werdnig-Hoffman Disease. 2012. Available at: https://rarediseases.org/rare-diseases/werdnig-hoffmann-disease/. Accessed January 9, 2017. 10. Iannaccone ST. Modern management of spinal muscular atrophy. J Child Neurol. 2007;22(8):974-978. 11. Cure SMA. Cure SMA Medical Provider Information Kit. Available at: http://www.curesma.org/documents/support--care-documents/2016-sma-awareness-mpak.pdf. Accessed January 9, 2017. 12. Cherry JJ, et al. Identification of novel compounds that increase SMN protein levels using an improved SMN2 reporter cell assay. J Biomol Screen. 2012;17(4):481-495. 13. Darras BT, Royden Jones H Jr, Ryan MM, De Vivo DC, eds. Neuromuscular Disorders of Infancy, Childhood, and Adolescence: A Clinician’s Approach. 2nd Ed. London, UK: Elsevier; 2015. 14. Prior TW. Perspectives and diagnostic considerations in spinal muscular atrophy. Genet Med. 2010;12(3):145-152. 15. TREAT-NMD. Diagnostic testing and care of new SMA patients. Available at: http://www.treat-nmd.eu/downloads/file/standardsofcare/sma/english/sma_soc_en.pdf. Accessed January 9, 2017. 16. National Organization for Rare Disorders. Spinal Muscular Atrophy. 2012. Available at: https://rarediseases.org/rare-diseases/#causes. Accessed January 9, 2017. 17. Quest Diagnostics. SMA Carrier Screen. 2013. Available at: http://www.questdiagnostics.com/testcenter/testguide.action%3Fdc%3DTS_SMA. Accessed January 9, 2017. 18. Arkblad E, et al. A population-based study of genotypic and phenotypic variability in children with spinal muscular atrophy. Acta Paediatr. 2009;98(5):865-872. 19. Jedrzejowska M, et al. Incidence of spinal muscular atrophy in Poland--more frequent than predicted? 2010;34(3):152-157. 20. Prior TW. Spinal muscular atrophy: a time for screening. Curr Opin Pediatr. 2010;22(6):696-702. 21. Sugarman EA, et al. Pan-ethnic carrier screening and prenatal diagnosis for spinal muscular atrophy: clinical laboratory analysis of >72,400 specimens. Eur J Hum Genet. 2012 Jan;20(1):27-32. 22. Ogino S, Wilson RB. Spinal muscular atrophy: molecular genetics and diagnostics. Expert Rev Mol Diagn. 2004 Jan;4(1):15-29. 23. Norwood et al, Prevalence of genetic muscle disease in Northern England. Brain. 2009;132(Pt 11):3175-86.

1. Arkblad et al, 2009; Jedrzejowska et al, 2010; Prior, 2010; Sugarman et al, 2012; Ogino et al, 2004. 2. Norwood et al, Prevalencia de la enfermedad del músculo genético en el norte de Inglaterra, Brain a Journal of Neurology, September 2009; Jones et al, 2015.